miércoles, 16 de diciembre de 2015

Los supermercados se han convertido en centros de gran consumo de energía, debido al elevado número de instalaciones que conforman el conjunto de cada uno de estos establecimientos. Cada vez es mayor el interés de este sector en conseguir supermercados Ecoeficientes ( Tienda Ecoeficiente ) potenciando la eficiencia energética y la gestión de sus residuos, pero aún queda mucho camino por recorrer para alcanzar niveles óptimos.


Se puede afirmar que el consumo energético de un supermercado se encuentra en sus necesidades de frío, para la climatización, refrigeración y frío industrial, ya que representa alrededor del 57%. 



Los supermercados necesitan crear un ambiente relajante para que así los clientes se sientan a gusto dentro del establecimiento. Y cuanto más tiempo pasen en los pasillos en busca del producto apropiado, más predispuestos estarán a comprar, por lo que el confort térmico y lumínico son factores determinantes para que este hecho se produzca.

Las medidas para la optimización energética en el área del frío, será nuestro objetivo, puesto que esta área, con un 41 %, representa el mayor consumidor de energía. La ampliación de zonas de mostrador, incluida la creciente oferta de artículos empaquetados y productos de conveniencia de refrigeración, así como la ampliación de surtidos de lácteos y congelados, ha sido la causa de que muchas empresas del comercio de alimentación amplíen las superficies refrigeradas en las tiendas. 

Según diversos cálculos, los congeladores con cubiertas de vidrio consumen hasta un 50 % menos de energía; en el caso de estantes refrigerados en la refrigeración normal, las cubiertas de vidrio pueden ahorrar hasta un 35 % de energía



La iluminación en áreas de refrigeración es un reto en particular. Cuanto menos calor irradia la iluminación, menos energía de refrigeración se requiere para enfriar los productos. Utilizar iluminación basada en lámparas LED supone una mejora significativa en la conservación de los alimentos ya que no emite calor, ni rayos UVA ni infrarrojos, además de poder regularse, por ejemplo, para potenciar unas zonas sobre otras.

Es un buen momento para platearse el sustituir sus equipos de climatización y refrigeración por otros más eficientes energéticamente, debido a que NO es posible dar servicio a los equipos que funcionen HCFCs (R-22), ya que es muy contaminante. A nivel práctico, toda operación de reparación, mantenimiento o servicio que implique el uso de HCFCs será IMPOSIBLE de realizar. 

La tendencia en este tipo de establecimientos es la introducir las mejores prácticas en eficiencia energética y sostenibilidad, a continuación les damos algunas de las más representativas:


· Climatización: Recuperadores de energía, freecooling, mejoras de aislamiento térmico, puertas automáticas, iluminación LED, aprovechamiento del calor residual de las centrales de frío para el calentamiento del agua. 

· Motores: Variadores de frecuencia en los motores y ventiladores.

· Refrigerantes: Control de fugas de gases refrigerantes. Utilizar refrigerante de calidad como el CO2, tiene la ventaja de ser un refrigerante natural, de alta eficiencia energética, de bajo coste y sin impacto en el calentamiento global. 

· Regulación y control: Regulación automática del funcionamiento de los muebles frigoríficos en función de la temperatura ambiente, llenado correcto de muebles refrigerantes, selección adecuada de la temperatura necesaria para la conservación de los productos. A diferencia de los frigoríficos, los congeladores funcionan mejor cuando están llenos y sin mucho espacio entre los alimentos. Hay que planificar las aperturas de las cámaras frigoríficas, de forma que no se estén abriendo constantemente, ya que ello lleva consigo importantes pérdidas de energía.

· Aislamiento: Cubiertas de vidrio para congeladores y estantes refrigerados, con resistencias antivaho. Hay que procurar que la zona de disposición de los frigoríficos esté ventilada y lejos de las fuentes de calor. Con las termocortinas se reduce el trabajo del refrigerador y el consumo de energía eléctrica del compresor. 

· Iluminación: Lucernarios y claraboyas para aprovechar la luz natural. Detectores de presencia en las dependencias del personal. Utilización de las lámparas LED. 

· Residuos: Reducción de material en envases y embalajes, "residuo cero" (de plástico, madera, poliexpan, cartón) al mismo tiempo ofrecer la posibilidad a los clientes de reciclar en la tienda pilas, móviles, bombillas o fluorescentes. Hay que reducir el peso del envase, de ese modo permite transportar más unidades por camión y facilita también el almacenaje en tienda y el transporte a casa. Compostaje, biometanización para reutilizar hasta el 100% de los residuos orgánicos.

· Transporte: Muelles con sello neumático, para evitar pérdidas de frío durante la carga y descarga de los camiones. Ofrecer un Parking “verde” para bicicletas y vehículos eléctricos para el servicio a domicilio (con punto de recarga) que potencian el uso de un transporte sostenible entre los consumidores.

Alcampo, en su Informe de RSC 2013, desde 2008, ha reducido el consumo de electricidad un 18% por metro cuadrado de sala de venta, un 32% el de agua y un 45% el de gases refrigerantes. Otros ejemplos similares los podemos encontrar en: Mercadona, Consum, Carrefour, Eroski, Día.


Fuente: Altave
              Eco-Store Sustainable

SOSTENIBILIDAD EN RETAIL.   
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